22 noviembre, 2006

Ocaso

"...y no es justo
que a un adicto a la piel
le duela el alma..."
Amar con lástima, Richard Coleman.


Aurora cierra los ojos e inmediatamente es de noche.

-¿Otra vez compraste boludeces?

"Debe haber algo más", pienso. Algo detrás de la compra del supermercado. Algo más que Aurora recostada en el sofá, con los ojos cerrados, dejando que el cigarrillo se queme entre sus dedos sin fumarlo.

-Compré un montón de cositas ricas. Pensaba hacer una fondieu.

-Qué rico. ¿Trajiste vino?

-Un chardonay de Nieto Senetiner.

-Te gusta gastar plata al pedo...

Algo más. Quizás eso que llaman los fantasmas del vino o algo en la suavidad de los quesos que pronto serán una crema amable. "Sin nada parecido a palabras". De ese modo pienso que el vago perfume de la madera ardiendo en el hogar podría bastar para crear la ilusión de placidez, como el humo del cigarrillo que Aurora se lleva ahora a los labios o el sabor áspero y prepotente que imagino inundándole la boca podrían bastar para crearle la ilusión de placer.

Ahora le hacen abrir los ojos. Nadie puede saberlo, pero eso me estremece... Miro con ansiedad por la ventana hacia afuera, mas no: las cosas son más complicadas que en los juegos de palabras. Ahí sigue la noche.

11 comentarios:

julieta dijo...

plaf ( me asombraste )

solo de meticulosa y obsesa, el queso y el vino no son buenos compañeros, se usa en degustaciones de cuarta, al mal vino lo eleva y tapa su calidad, o la camufla
Solo me atrevería a destapar un blanco para acompañar sushi.
Is It time to end the obsession

Pablo dijo...

Jajaja. Te agradezco el consejo gourmet, Julieta. Este pibe parece bien de barrio (se fija en la marca del vino), no creo que sepa apreciar las delicadezas del sushi.

¿Lo escrito en inglés fue una pregunta?

julieta dijo...

no!
ah, nada mejor que el pinot noire para acompañar sushi, es como asado + malbec

Pablo dijo...

Igual, viste como son esos sagrados mandmientos del buen comer y la mundanidad. A mí el asado me gusta con vino, preferentemente. Después de todo, en los Bains du Paquis, al calor de esos calefactores que parecen sombrillas, los suizos sirven la fondieu con vino blanco y pan, preparada en una cacerola cualunque.

El papismo y el papa, isn't it?

Fodor Lobson dijo...

Una gran duda... ¿será que en el mensaje de Julieta quizá se omitió la palabra "blanco" detrás de vino? Porque los tintos y los quesos siempre se llevaron bien, por lo menos acá en Mendoza.
Un cabernet sauvignon con un queso seco y sabroso como un sardo o un reggianato.
Para un massdam, un gruyere o un emmental, un buen malbec (ahí estaríamos con la fondue)
Y subscribo la idea final de Pablo y no atrse irremisiblemente a los mandamientos ajenos. Si a usted le gusta acompañar la fondue con un Chardonnay o tomarse un Tempranillo con una paella, ¡dele nomás!

julieta dijo...

no, no falta blanco, deberíamos leer más, digo, así como sabiendo ( por cuestiones x) , que el queso aplasta al vino y mejora su calidad.
Pero si no es así me disculparé protocolarmente, según mi experiencia es así.
Además, tomate un tannat, luego entrale al gruyere, y volvé a tomar el tannat
Hacé lo mismo con michel torino.
y contame.
Ah, y no me manejo con las reglas del mercado, solo con las que me caen bien.
:)

Pablo dijo...

Mi comentario iba a que la comida es un ritual y a veces lo que está en juego no es la gourmandise (todo un constructo de clase, diría un marxista) de los comensales. Para mí, en un asado, siempre será más importante la compañía que la cepa del vino, una cursilería de mi parte, pero es así. Una amiga suiza me decía que el juego de verduguear al que hace la fondue es análogo al de molestar al asador: "te falta fuego", "¿no se te pasa la tira?", "che, la sal se pone después", "no se pone antes y de un solo lado". Una ocasión de encuentro y conversación. Ahora bien, esto no tiene por qué significar que uno no aspire a refinar su gusto.

Qué interesante que un post que se pregunta sobre profundidades y superficialidades haya dado lugar a este intercambio. Me viene a la cabeza la "tagline" del blog Las piernas de Marlene...

Fodor Lobson dijo...

¿será como dice Julieta?
¡nunca te acostarás sin saber algo más!
De cualqueir forma, espero seguir disfrutando de una tabla de quesos con una copa de vino, y no tener que tomarme una coca. :S
¡Saludos!

Pablo dijo...

¡Pero que no te quepan dudas, Fodor, de que he de hacer la prueba (cualquier excusa es buena)!

Pienso en que la objeción de Julieta parte de otorgar prominencia al goce del vino. ¿Pero si lo que importa es el queso? ¿Con qué lo acompañás?

No, no. Coca definitivamente no.

julieta dijo...

che, que no objeté, bah, espero que al objetar me de cuenta...
Solo escupí un comment
Igual, el vino, solo es realmente protagonista cuando "entibia sueños al jadear", para mi,claro

Pablo dijo...

Chin chin, Julieta!! :)