29 noviembre, 2006

Lisboa

Lisboa tenía el aire azul por aquellos días. Todo era correr por la calle naranja hasta dar con la nariz contra una puerta; entrábamos siempre (había mármol, unas sillas inglesas y una luz muy clara).

Tomábamos el té mientras mirábamos el mar por la ventana del salón. A veces, no nos alcanzaba el azúcar y le arrancábamos mechones de pelo a tu perro blanco, que dormía a nuestros pies, siempre.

¡El mar era tan verde! Contemplábamos las olas y nos hacíamos cosquillas en las yemas de los dedos, con las uñas. En la terraza, creábamos montañas de pelo blanco de ballena que caía de los aleros. (El perro estornudaba y trataba de atrapar al vuelo el vapor de pelo de ballena que se deshacía en el aire).

Nos zambullíamos en las montañas y rodábamos.

Estabas desnuda entonces.

Te tocaba la palma de los pies antes de que bajaras a la playa. El mar te esperaba conteniendo el aliento (Lisboa entera se estremecía con la apnea del mar).

Yo cerraba las celosías y rezaba. Tal vez llorara. Devoraba los mechones de pelo blanco de ballena que habían estado entre tus piernas.

Tu perro se quedaba en la terraza y miraba el cielo hasta que la lluvia le quemaba los ojos acuosos y le lavaba el pelo blanco, que escurría a chorros, como volcanes de edulcorante. Entonces se levantaba despacio y se iba a tirar debajo de una mesa de hierro forjado, pintada de blanco.

Lisboa entera (las calles naranja) espera que salgas del mar.

9 comentarios:

Puck dijo...

En casos como el de este post lamento que los comentarios simplemente laudatorios sean de pésimo gusto. Pero pasa que quedo contento cuando leo algo muy bueno y hoy no se me dan muy bien las palabras.
Vaya todo aquí mi-encomio, P.

Pablo dijo...

A la pelota, mi estimado, lo suyo es muy amable, gracias..

inx dijo...

Hoy estuve en Lisboa. "Yo cerraba las celosías y rezaba. Tal vez llorara." Hermoso, Pablo, se escucha como un fado de fondo.

Carlos dijo...

me sumo a los aplausos que se presienten torpes.

Pablo dijo...

Che, gente, muchas gracias! Empiezo la semana bien :)

Jorge Alberdi dijo...

'Lisboa entera espera que salgas del mar'¡Qué fuerza Pablo! muy buen texto. Fresco, saludable, como una brisa. anduve perdido y me encuentro en este mar
Saludos

Pablo dijo...

Gracias, Jorge, gracias. Me alegra mucho que les haya gustado. Menos mal que la realidad out there después te sopapea como para volver a poner el ego otra vez a escala, jajaja!!!

Tino Hargén dijo...

Chapeau Pablo!!!!!!!

Pablo dijo...

Merci beaucoup, mon ami Tinó :)