12 marzo, 2008

Una de chicas de armas llevar

Liu estaba sentada con la espalda contra la cabina, mirando para atrás. Al volante, yo miraba por el espejo al tipo parado al fondo de la caja de la chata, las manos atadas a la espalda, mudo de rabia. Liu lloraba y yo estaba muerta de miedo. En los ojos de Liu había más pena que odio. Le apuntaba al tipo con una pistola mientras yo le decía que no valía la pena, que no, algo le decía. No sé qué le decía. Nunca recuerdo el detalle de las conversaciones. Él solía decir (me lo había dicho antes, antes de estar ahí parado en la caja de una chata mientras una mujer le apuntaba con una pistola) que eso de no recordar las conversaciones era una de mis características menos femeninas. Creía que me quería, entonces. Pero ahora estaba parado ahí, forcejeando con los nudos que yo misma había ayudado a ceñir. Fue algo parecido al pánico: solté el embrague y dejé que la camioneta saliera como loca.

Todo fue tan simultáneo. Yo aceleraba, Liu disparaba, el tipo caía hacia atrás, al asfalto, no sé si por el tiro o la inercia. Liu se arrodilló y tiró, tiró, tiró. Vació el cargador, por suerte.

Me puteó en chino, en inglés y en castellano, apuntándome con la pistola vacía. Da igual: para qué recordar qué me dijo.

4 comentarios:

Rain dijo...

Pablo, pensé en las novelas negras. Actualmente han decaído, han sido desplazadas por las series y los films. Sin embargo, aquella sinuosidad violenta que Dashiell Hammett ha inmortalizado, imagino que está inoculada en los noveles escritores que de pronto mostrarán sus efectos. Oh, y ¿acaso no está una muestra aquí?

Pablo dijo...

Decís novelas negras y Hammet y pienso también en cómics. Nunca fui un gran cultor del cómic negro, así que, si citara a alguno, sería por la gentileza de Google o la Wikipedia. Pero en el cruce cine-cómic, ahí está la Sin City de Miller/Rodríguez (una violenta suspensión de todo principio de realidad). Y, más cerca como trigger de este relatito, ahí está Kill Bill, una chica de armas llevar... Un abrazo, Rain.

Rain dijo...

Beatrix Kiddo, fantástica.


Un abracito.

Rain dijo...

Una anotación: Leyendo Vltra!comics , me despegué de consideraciones relevantes a los guiones en los comics.

Viñetas majestuosas, delirantes, como golpes de luz y oscuridad.