24 agosto, 2007

Así en la Tierra como en Trafalmador...

"...each clump of symbols is a brief, urgent message -describing a situation, a scene. We Trafalmadorians read them all at once, not one after the other. There isn't any particular relationship between all the messages, except that the author has chosen them carefully, so that, when seen all at once, they produce an image of life that is beautiful and surprising and deep. There is no beginning, no middle, no end, no suspense, no moral, no causes, no effects. What we love in our books are the depths of many marvelous moments seen all at one time."

Kurt Vonnegut, Slaughterhouse 5.

Entonces, la blogósfera como un libro trafalmadoriano. Entonces, Vonnegut parafraseado:

¿No es cada manojo de símbolos un mensaje breve y urgente que describe una situación, una escena? ¿No los leemos todos a la vez (o desordenadamente) y no uno a continuación del otro? ¿No encontramos acaso que no hay ninguna relación particular entre ellos, salvo el hecho de que sus autores los escogieron cuidadosamente, de modo tal que, en conjunto, producen un retrato de la vida vida bello, sorprendente y profundo?

¿Hay introducción, hay nudo, hay desenlace? ¿Hay suspenso, moral, causas o efectos?

Lo que nos gusta de nuestros blogs es la profundidad de muchos momentos maravillosos vistos a la vez...

4 comentarios:

luc dijo...

Son casitas donde habitan buenos vecinos y de los que no devuelven la pelota.
A mí de los blogs me gustan los buenos vecinos

Pablo dijo...

Bueno, está bien, me bajo del banquito de Mafalda. Pero como soy un buen vecino un poco terco, te digo: ¡¡además!!

Vero dijo...

Hay causa y efecto: ya ves, tengo que leer ese libro, se me hace necesario.

Pablo dijo...

Ah, es cierto, sí, uno recorre la blogósfera y termina conviertiéndose en un aún más voraz lector de libros en papel. Igual, me parece que Vonnegut piensa en que no hay relación de causa y efecto entre "each clump of symbols", o en ese énfasis me detengo, aunque a veces se producen relaciones no buscadas que a mí me hacen pensar en aquella frase tan recurrida de Nietzche, esa sobre la chispa y las espadas... lo que se llama un "momo" ;-)