11 octubre, 2006

Ella tiene un cutis...

...macilento. No se me ocurre otra palabra, a pesar de que "macilento" me resulta casi un arcaísmo, una palabra cuyo sentido desconozco o ya no me pertenece. ¿Cómo es, cómo puede ser, un "cutis macilento"? ¿Qué otras cosas que un cutis pueden ser "macilentas"? No sé cómo se usa la palabra, desde qué cara, o con qué decisión o modestia podría ser dicha. Claro que puedo recurrir al diccionario. "Flaco y descolorido", dice. Entonces sí, podría usarla para darles la idea: ella tiene una piel descolorida. Aunque no sé si descolorida, porque bien mirada tiene un vago tinte diría que verdoso. Capaz que es un efecto de la luz que entra por la ventana, porque pareciera que su piel carece de luz, dicho en dos sentidos: a) tiene ese tono apagado que otorga el prolongado encierro, esa falta de exposición al sol hace que b) una piel no ilumine, no irradie, no emita, a su vez, luz.

Y su cuerpo. Un cuerpo enjuto. Ahí tienen. Parece que toda ella transmite antigüedad; a pesar de su ropa nueva y elegantemente combinada, no se me ocurre decir de su cuerpo otra cosa sino que es un cuerpo enjuto. ¿Y qué catzo es un cuerpo "enjuto"? ¿Quién usa todavía esa palabra? ¿Y de dónde la habré sacado? Nadie en mi familia, ni en mi barrio ni en mi lugar de trabajo la emplearía espontáneamente, creo, si no fuera para hacerse el gracioso, el rebuscado. Creo que yo la he sacado de libros (ya digo: rebuscado), especialmente traducciones. Novelas policiales, ponele. Nunca falta un personaje de "cuerpo enjuto". Pero bueno, el de ella podría describirse así. Será por su marcada delgadez o por los hombros angostos, que sin embargo no parecen caídos, coronando una espalda curvada. No, su espalda es recta. Si hubiera estado curvada y sus hombros caídos, lo hubiera dicho de esa manera: "ella tiene los hombros caídos y la espalda curvada" y quizás no me hubiera privado de apuntar una fórmula convencional del tipo "como abrumados por alguna de las formas del cansancio", o algo por el estilo. Pero no es el caso, su postura es erguida. Y tampoco es la delgadez, sino la sensación de que algo falta en ese cuerpo, o, sería mejor decir, algo le ha sido quitado, como hace unas líneas decía lo de la luz. Aunque parece algo quizás más inmaterial, como una falta de energía... o no, pensándolo bien, no es eso, es una falta de densidad, una ausencia de masa, en definitiva, algo bien físico: un cuerpo enjuto.

Energía no le falta. Sus modos son bruscos, violentos, como si estuviera enojada. "Estará enojada", podrán decirme ustedes. Y sí, claro, pueden tener razón. Quizás esté enojada, pero se trataría de una especie de enojo perdurable, uno que alienta la forma airada con que cierra la portezuela del compartimiento de equipajes exhibiendo su diestra huesuda y tensa, que inspira la violencia con que se deja caer en su butaca, pero sobre todo, que determina la expresión de su boca, incansablemente fruncida (aún cuando luego de un rato de trayecto se ha dormido), adoptando eso que no puede llamarse sino un rictus, es más, un rictus amargo, vean ustedes, eso: un rictus amargo, que no otra cosa puede decirse de esa expresión.

Algo ha sido quitado de ese cuerpo, de esas manos huesudas, de esas tetas chicas que no podría comparar sino con uvas pasas, o ciruelas, o hasta duraznos, para no dar la impresión de que son tan chicas, porque no es una cuestión de tamaño, pero en todo caso pasas, frutas de las que, por definición, ya lo digo, algo se ha quitado. Y cuando por fin se para y le miro el culo, descubro una aparente paradoja: un culo flaco y caído. ¿Puede haber algo más triste que un culo flaco y caído? Conozco culos gordos que, por acción de la gravedad, impiadosa con su exceso, lucen caídos, pero no transmiten tristeza. Es más, recuerdo un par de danzante alegría caribeña casi literalmente desbordante e incontenible. En cambio, un culo flaco y caído me resulta triste de toda tristeza, un culo que dibuja la curva propia, inequívoca, de la línea que determina el sentido del emoticón de la pena. La misma curva dibuja su boca, algo que tiene que ver, sin dudas, con la gravedad, y no sólo la que ejerce la Tierra.

Decía un personaje de Poe: "cuando quiero saber qué está pensando alguien, trato de imitar la expresión de su rostro", y si no era de Poe era de alguien más y no tiene la menor importancia. La cuestión es que me pregunto si ella será una persona triste. Podría, en el próximo viaje, intentar hablar con ella, ya se sabe: las apariencias engañan, lo esencial es invisible a los ojos y etécetera, etcétera, etcétera...

20 comentarios:

Vero dijo...

La luz puede ser macilenta, cuando es escasa. Enjuto parece algo enroscado en sí mismo, ¿no? Te digo, por el retrato que hiciste, no me darían ganas de ponerme a escarbar en lo esencial.

Mariana dijo...

Dudo que pueda haber equivocación si lográs hablar con ella.
Más después de una descripción o de una mirada tan exhaustiva.
La imagino hablando lento y con un timbre de voz opaco. Pero claro, como saberlo con certeza?

Pablo dijo...

Hola Vero. Si, la luz... ¿se habrá expuesto ella sólo a una luz macilenta, por eso tiene ese color su piel?

Curioso, Mariana, que le imagines un hablar lento. Timbre opaco, sí (esa ausencia de luz, esa... ¿cómo sería? ¿"macilencia"?) Pero no le imagino un hablar pausado: me pregunto si conocerá la calma...

Che, lo mío capaz es causa de mi mala conciencia, pero le otorgaba al narrador el ejercicio de algo así como un beneficio de la duda en perjuicio de un determinismo lombrosiano: las apariencias engañan ;-)

Pero si ustedes dicen que esos rasgos algo portan, habré de creerles...

Carlos dijo...

un amigo mío, proclive a la síntesis, diría que a esa chica le falta una pizca de sal. Cuando veo un caso así, recuerdo el título almodovarian: "Hable con ella". No se va a enterar de por qué tiene el culo flaco y caído, seguramente, aunque podría saber algo del rictus.
¿Y los ojos? Me llama la atención que esa chica no tenga ojos. Seguramente son los mejor que tiene, y no los quiere compartir.

pablo dijo...

Agudísimo Carlos: usa lentes oscuros... ;-)

inx dijo...

Las forman suelen hablar del contenido.

m. dijo...

"cuando quiero saber qué está pensando alguien ..." me quedó rebotando la frase mal. Hace poco leí acerca de un extraño efecto: imitar un gesto relacionado con una emoción produce la emoción.

pablo dijo...

Eso mismo, Inx, es más: a veces me dejo llevar por la idea de que las formas HACEN el contenido.

M... me pregunto: ¿es?, sigo el link y verifico. ¡Sí! ¡Qué bueno ver que el Mono vive!

A todos, gracias por venir :)

Mariana dijo...

El mismo y día y con poca diferencia de tiempo leí lo de cuerpo enjuto, debo confesar que me resultó llamativo.

Mariana dijo...

Perdón Pablo, otra vez...pero debo aclarar mi mensaje anterior.
Cuando leí este post una de las palabras que más me resonó fué enjuto.
Al rato leí un capítulo de una novela en la que uno de los personajes también tenía el cuerpo "enjuto".
Eso fué lo que me llamó la atención, podría haber sido otra palabra, pero fué esa la que más había resonado justamente.
Espero se haya entendido lo esencial. (No se dejen engañar por las apariencias)

Pablo dijo...

Jajaja, Mariana, tranqui, se entendió. A mí esas casualidades me ponen el cerebro a mil, suelen ser estimulantes.

Y decime, ¿era una traducción? digo, para sumar a mi argumentación de que es una palabra mas bien apreciada por algunos traductores...

Jorge Alberdi dijo...

Pablo: vengo 'a por' mi comentario. Buen texto, le gustaría también a un amigo. Tiene una morosidad que acompaña a la imagen que uno se va haciendo de esa mujer sin mirada.
Saludos

Pablo dijo...

Gracias, Jorge. Tengo la impresión que ya hiciste referencia a "un amigo" en otro comentario. ¿Se trata del mismo amigo? ¡Ya me acuerdo!, uno cuyo libro me provocaste la curiosidad de leer...

Un abrazo,

Jorge Alberdi dijo...

Buena memoria amigo. Algún día tendrás el texto, pero dudo que te guste.
Un abrazo

Mariana dijo...

No, no era una traducción. Es una novela de Adrián Drut.

Pablo dijo...

¡Drut me jodió el argumento, entonces! ;-D Gracias Mariana.

¿Por qué suponés eso Jorge? Mirá que soy de leer con criterio muy amplio...

Jorge Alberdi dijo...

Si consigo uno te lo llevo el 3/11, y lo leemos en voz alta en medio de los chinchulines humeantes...

Pablo dijo...

Jajaja, gracias Jorge, ¡pero lo mío no era un mangazo! Ese viernes lo voy a tener ocupado, me temo :(

franco de los santos dijo...

Me encantó este post. Muy vívida la descripción.

Pablo dijo...

Gracias, Franco, me alegro que te gustara. Un abrazo.